~ La PALABRA en el PESEBRE ~
pero el que persevere hasta el fin,
ese se salvará”
a
SÁBADO DE LA OCTAVA DE NAVIDAD
Santiago , sus habitantes y costumbres
vivienda. Para este año también ha realizado cuatro figuras en barro a palillo, de 19 centímetros de alto: un zapatero, un ciego y un camellero con el camello descansando. Todos aparecen en el pueblo en donde también se ha construido una plaza con gente comprando y vendiendo. En el pueblo estará el pesebre en donde el día 25 “nacerá” el niño Jesús, que hasta entonces no hará su aparición, como es tradición.

Santiago de Compostela es un destino muy destacable dentro de los destinos para pasar la Nochevieja, una de las noches más especiales del año y que muchos celebran tomando las clásicas uvas, que pronto volveremos a tomar nuevamente. Santiago es una ciudad muy festiva, atractiva para disfrutar de su cultura y monumentos durante los días en los que estemos visitándola, además de pasar esta noche tan especial, sobre todo porque es la última noche del año y eso es algo muy especial, algo que sin duda gusta mucho.
Además de gustar mucho el fin de año, es un buen motivo el poder disfrutar del buen marisco gallego, que es uno de los grandes atractivos gastronómicos de los que dispone una ciudad como Santiago de Compostela y el resto de Galicia. Conseguir un viaje a esta ciudad española no es tan complicado y de seguro que podrás disfrutar de una muy buena oferta para conseguir conocer la ciudad y pasar en ella unos buenos días, algo que seguro te sentará muy bien y te permitirá disfrutar mucho de esta ciudad.
Foto|Fonisol
Tags: Eventos, Fiestas, Navidad, Santiago de Compostela

Santiago de Compostela es una ciudad que vive intensamente la navidad y es ahora un momento para poder hacer las reservas de hoteles en navidad, porque a medida que se acerque el momento de disfrutar de la navidad en Santiago, los hoteles van acabando con sus habitaciones libres y además los precios no suelen ser tan económicos, así que lo mejor es ser previsor y poder conseguir hoteles baratos en Santiago de Compostela, en el que poder estar en vacaciones de navidad, que son unas vacaciones que está cerca.
Esta ciudad de Galicia es una de las recomendables para poder visitar en Navidad, porque el ambiente navideño es muy agradable y además te permite disfrutar de la buena gastronomía, en la que no falta el buen marisco de navidad y el buen vino, que suele acompañar una buena cena de navidad, algo muy típico y que podrás disfrutar mucho en diciembre. Es el momento para hacer las reservas adecuadas en Santiago, sobre todo en cuanto a hotel se refiere, sin dejar de lados los vuelos, que son complicados de conseguir días antes de navidad.
Foto|Ahorrodiario
Tags: Navidad, Santiago de Compostela, turistas
As persoas son os agasallos que Deus nos dá. Algúns veñen envoltos de xeito moi fermoso e outros de maneira menos atractiva. Uns foron maltratados no correo. Algúns chegan como “entrega especial”. Hai regalos mal envoltos e hainos perfectamente pechados.
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De nuestra propia carne
Pero Juan nos dice que en el nacimiento de Jesús la Palabra se hizo carne. Así de sencillo. Se hizo carne como la nuestra. Con toda su debilidad congénita, con todas sus limitaciones. El Todopoderoso –atributo que siempre se ha puesto como característica de la divinidad– se encarna en la debilidad de un niño recién nacido. La Palabra se hizo carne y se hizo uno de nosotros, renunciando a su forma de ser Dios. Jesús caminó por nuestros caminos, sufrió nuestros catarros y compartió nuestras alegrías y dolores.
Esa presencia de Dios entre los hombres, esa cercanía y renuncia a su poder, esa simpatía con nuestras preocupaciones, esa compasión continua, esa oferta de reconciliación, no podía menos que ser una sorpresa para muchos. Por eso no es de extrañar que, como dice el Evangelio, “Al mundo vino… y el mundo no la conoció”. Y más adelante: “Vino a su casa y los suyos no la recibieron”.
Era un cambio demasiado fuerte. No estaba la gente acostumbrada a sentir a Dios así, cercano, atento a sus necesidades, lleno de amor. No estábamos acostumbrados a que Dios se pusiese a nuestra altura, a que para ponernos al lado de Dios no hubiese que subir sino que bajar (recordemos el encuentro de Zaqueo con Jesús).
Desde la primera Navidad, la humanidad ya no tiene que mirar a lo alto sino a lo bajo para encontrarse con Dios. Circula por ahí un libro con el título “Bajar al encuentro de Dios”. Es un título verdaderamente acertado y condensa bien el cambio radical que supuso el nacimiento de Jesús, la encarnación de la Palabra.
Un Dios cercano y lleno de amor
Ya no vale otra forma de acercarse a Dios. Sólo a través de Jesús conocemos de verdad a Dios. Hay que acercarse a los Evangelios, bucear en ellos, perdernos en sus relatos, en sus parábolas, en sus historias, para conocer el verdadero modo de ser de Dios. Ya no es aquel Dios lejano y terrible que amenaza con la muerte a los hombres o mujeres que no cumplen con sus normas y mandatos.
El Dios de Jesús es el Abbá, el Padre amoroso que desea reunir a sus hijos e hijas en torno a su mesa, que se preocupa sobre todo de los más débiles y que ha escuchado el grito de los oprimidos y está comprometido en su liberación. Como dice Juan, “a Dios nadie le ha visto jamás”, sólo Jesús “es quien lo ha dado a conocer”. No valen otros milagros, apariciones ni revelaciones.
Hoy a nosotros, los cristianos, se nos ha dado a conocer la esperanza a la que hemos sido llamados, la riqueza de gloria y de vida que se nos ha dado en herencia. Llevamos ese tesoro en vasijas de barro pero el gozo y la alegría que nos da el sabernos amados por Dios y destinados en Jesús a ser sus hijos, nos lleva a comunicar a todos los que nos rodean este gran misterio de vida y esperanza para toda la humanidad: la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, que se ha hecho misterio de amor y cercanía y cariño para todos, que hay esperanza a pesar de todo, que hay vida porque nuestro Dios es Dios de Vida y no de muerte.

“Y la Palabra se hizo carne,
y puso su Morada entre nosotros,
y hemos contemplado su Gloria”
del Evangelio del día (Jn 1, 14)